Pero alejado de todos por la distancia y por la soledad no podía dejar de pensar en la caida al suelo y el próximo callejón en el que esconderse. Su manos se extendieron instintivamente hacia una tubería y desvió a sus perseguidores.Sus pensamientos se mezclaron en su cabeza. Callo en el suelo duro del callejón y recupero despacio el equilibrio.
Dejo un momento de respirar y contrajo el pecho para reprimir un grito. La humedad del callejón poco a poco se convirtió en agua que caía con fuerza.
EVAN









